REMEDIACIÓN DE SUELOS

La Bioremediación se ha convertido en una atractiva alternativa para recuperar suelos contaminados por petróleos y otros hidrocarburos. BioSoluciones ha desarrollado una técnica para incorporar al suelo una asociación de microorganismos que asegura la eficiencia del proceso de remediación, que se describe brevemente.

También se citan varios proyectos ejecutados así como los obstáculos que se deben enfrentar y cómo pueden ser sorteados.

La Bioremediación es una técnica por la cual se emplean organismos vivos, en conjunción con otras tecnologías, para descontaminar eficazmente un suelo contaminado. En muchos casos se usan bacterias, pero también se recurre a hongos y “plantas”. Se han empleados Jacintos acuáticos para eliminar trazas de materia orgánica y metales.

BioSoluciones utiliza como técnica la Bioaumentación y posterior Bioestimulación.
La Bioaumentación consiste en la inoculación controlada de cultivos bacterianos de acción dirigida, especialmente formulados y de ocurrencia natural, para asistir a los hallados naturalmente en el suelo, adaptadas en un medio con un contaminante igual o similar al que contiene el suelo donde se las quiere introducir, acompañadas de otros componentes biotecnológicos. Por lo general los contaminantes son la única fuente de alimento de las bacterias inoculadas. La Bioaumentación posibilita controlar la naturaleza de la Biomasa. Garantiza que el tipo de microorganismos más idóneo esté presente en el suelo en cantidad suficiente para degradar en forma efectiva y eficiente los residuos contaminantes y reducirlos a sus componentes básicos (CO2 y H2O).

La Bioestimulación consiste en estimular los organismos indígenas que ya existentes en el lugar, incorporar una fuente de Nitrógeno, una fuente de Fósforo y minerales que mejoran apropiadamente el PH.

La ventaja de la Bioremediación, respecto de otras técnicas, es que el proceso se puede realizar en el mismo lugar en el que ocurrió la contaminación, con un mínimo de equipo y espacio, con o sin excavación del suelo contaminado.
Mediante la preselección de una asociación de microorganismos es posible evitar aquellos que producen malos olores, tales como el ácido sulfhídrico.

El tratamiento “vecino” permite reducir costos y los riesgos que trae aparejado el transporte del material contaminado. Involucra la excavación del suelo contaminado y la construcción vecina de una celda revestida para su tratamiento.
Si la excavación es impracticable, se puede efectuar el tratamiento “in situ” sin alterar el sitio contaminado, por medio de un sistema de inyección de agua o aire con los correspondientes productos biotecnológicos

Tanto el tratamiento “vecino ” como ” in situ ” tiene ventajas y desventajas, y para optar por un tratamiento u otro hay que tener en cuenta varios factores.

Tratamiento vecino versus in situ

El tratamiento: vecino tiene ventajas puntuales.

La fácil disponibilidad de la tierra contaminada depositada en la celda permite controlar mejor la temperatura, concentración de nutrientes, humedad y disponibilidad de oxígeno.

La presencia del revestimiento (geomembrana) es un beneficio adicional, pues impide que el contaminante llegue a contaminar las napas de agua.

Después del tratamiento el revestimiento de la celda es retirado y eliminado, generalmente por incineración.

El tratamiento “vecino” facilita demostrar que el área queda limpia por el traslado a la celda de la totalidad de la tierra contaminada. Aislando el suelo contaminado en la celda de tratamiento se puede hacer un monitoreo mucho más completo y representativo. Esto puede ser una necesidad si el cliente o ente de control desea optimizar la confiabilidad de muestras y análisis.

La extracción del suelo contaminado, el revestimiento y la maquinaria hacen al costo del proyecto. Por otra parte es necesario hallar el lugar cercano suficiente para tratar el suelo excavado

El tratamiento “in situ” es ventajoso en una instancia donde la excavación tiene costos prohibitivos, o es imposible de realizar o no existe un lugar cercano para la celda de tratamiento.

Este método por lo general consiste en establecer un gradiente hidrostático a lo largo del área contaminada. Se hace fluir agua o aire a través del área contaminada arrastrando los productos biotecnológicos y sus nutrientes, por medio de su inyección por perforaciones realizadas ad hoc. Dichas perforaciones sirven inicialmente para medir la extensión, profundidad y grado de la contaminación.

La mayor parte de los parámetros que necesitan ser vigilados en un proyecto de Bioremediación, están en función de crear un ambiente favorable, para el desarrollo bacteriano. Una vez que el medio ambiente es receptivo para el crecimiento de las bacterias, y un sistema de monitoreo satisfactorio, ha sido establecido, los programas no exigen laboreo intensivo o grandes capitales.

El tiempo promedio para un proyecto de Bioremediación, varía en 60 a 90 días si es”vecino”, y entre 6 a 12 meses si es “in situ“, dependiendo de los niveles de contaminación y su profundidad.

COSTO DE TRATAMIENTO

Cuando de costos hablamos, lo cierto es que los números mandan, si se pueden hallar las formas de enfrentar los problemas con costos apropiados, entonces se podrá sanear más áreas y, asimismo, habrá menos casos en que se recurre a artilugios legales para retardar el saneamiento.

Estudios de factibilidad han probado que la Bioremediación es un medio muy efectivo de tratar suelos contaminados desde el punto de vista de los costos. El costo está directamente relacionado con las dimensiones del lugar y la extensión de la contaminación.

Sin embargo, en la comparación con otras tecnologías de saneamiento la Bioremediación tiene costos fijos muy bajos especialmente cuando se trata de un proyecto de Bioaumentación.